La clave de esta zona de la península es la naturaleza. Son las playas más agrestes y menos concurridas de Búzios, pero ese es justamente el encanto de todas ellas.
La Brava , por ejemplo, es el paraíso buziano para los surfistas, por sus enormes olas y pocos bañistas. La soledad de estos parajes también hace que aquí se concentren aquellas mujeres que se animen al topless. Sólo se accede con vehículo dada su lejanía del centro.
A poca distancia está la apacible Olho de Boi, una playa naturista extremadamente virgen. Tanto que hay que llevar las propias provisiones para pasar el día.
La arena dorada de Praia Forno alberga familias y gente que quiere alejarse del centro y de lo mundano. Una especie de mundo aparte cerrado a la civilización, con aguas calmas y cristalinas. Desde el morro hay una vista inigualable de la península.
Claves:
-Naturaleza y soledad
-Naturismo
-Acceso con vehículo